Quince
Quince
I
Desde que recuerdo he leído, siempre he estado leyendo, a
veces varios libros en paralelo. De pequeña leía el periódico de los domingos
que mi papá compraba sin falta, lo leía todo. Luego los libros de mis hermanas
mayores. Mis hermanas y Yo tuvimos una infancia y adolescencia bastante
modesta, humilde, pocos recursos económicos, pero de alguna forma los libros
llegaban, era sencillo leer. Habían bibliotecas públicas que funcionaban muy
bien y tu tía Nelly y Yo pasábamos tardes interminables en ellas. Te cuento
todo esto de la lectura porque cuando supe que estaba embarazada de ti (ya te
conocía antes de nacer y tu nombre ya estaba en mí hace tiempo), empecé a leer
sobre el embarazo, nacimiento, niños y su crecimiento, me volví mono-lectora
por así decirlo. Te cuento que hice un montón de cosas estando embarazada:
Me mantuve nadando contigo,
fíjate desde entonces ya nadábamos juntas.
Caminaba todos los días y
conversábamos, hoy en día lo seguimos haciendo.
Leí cada etapa de lo que se decía
acontecería, me sentía preparada.
Leía cada noche para América y
Atahualpa, hoy te leo los mismos libros que con ellos leí.
Dormía, dormía y dormía como
nunca lo he hecho nuevamente, todo momento era ideal y caía en sueño profundo.
Fui a la playa!! Imposible no
hacerlo, fui con mi super barriga de 6 meses y paseamos juntas en bikini por
Playa El Agua.
II
Tu papá, entre sus dones es ¨Partero¨, eras su tercer hijo
(a) y sabía qué hacer, Yo confiada en él y en nosotras, sabiendo que llegado el
momento todo estaría en su lugar.
Llegarías a final del año 2003 nos dijeron, pero decidiste
llegar unas semanas antes, por qué no? Al final eras una invitada a llegar y
quedarte, así que el 19 de diciembre decidiste era buena fecha e iniciaste
nuestra aventura.
Paréntesis
Te cuento que llegué a leerme el ¨Larousse de los Padres¨
mucho antes de que llegaras, además de un montón de libros que me llegaban con
cuanta información sobre niños, comida,
ejercicios, partos, etc. Pero cuando
decidiste llegar, ese 19 de diciembre mi memoria quedó en blanco. (Te imagino
leyéndome y sonriente…). Cuando me avisaste que llegarías, estaba paralizada,
después de 9 meses de complicidad e intimidad únicas, por fin nos
veríamos, (ya nos conocíamos) y entonces
olvidé los libros de preparación para el parto y todo lo qué se debe saber, lo
de cómo respirar para no perder la calma, de posiciones para evitar molestias y
que salieras bien, de cómo caminar, cómo sentarse, cómo llevar las cuentas de
las contracciones con un reloj, creéme nadie nos prepara para la magia, sólo
hay que creer en ella.
Cierro Paréntesis
El 19 de diciembre del 2003, amaneció un sol radiante y Yo
me levanté sumamente inquieta y tu padre al verme, me dijo ¨hoy nacerá Amanda...¨,
esas frases que tiene Cheo que no sabemos de dónde salen y que para colmo
resultan ciertas!!!.…
Esa mañana me llevó a
caminar al Vallecito, increíble pero cierto. Fuimos a visitar a Raúl y Zoila y
luego subimos a la cabaña a ver a mis perros, Simba (el fiero mastin) y ANgel (
su sombra y ladridos), los atendí y me despedí porque sabía llevaría un tiempo
volver a verlos, sin embargo a los 2 meses de nacida ya subíamos contigo y esos
enormes perros cuidaban tus siestas.
Tu nacimiento fue una fiesta…rodeada de amigos en vivo y por
teléfono. Había estado practicando parirte de forma natural. Caminé toda la
noche, acompañada de mis amigas, de Cheo y los que llamaban queriendo saber
cómo estaba todo. No te miento si te digo que son las contracciones más fuertes
que he sentido en mi vida, pero era tu comunicación conmigo, sólo conmigo, era
la parte final de esa unión única que habíamos tenido durante 9 meses, había
que disfrutarla. Lloré y reí muchísimo, imposible no hacerlo, todas las
emociones juntas, todas las sensaciones a 1000%, y allí estábamos Tu y Yo, como
siempre viviendo todo con alegría.
Llegaste rodeada de un gentío, ese diciembre me transformó
por completo …(Larousse nada decía de todo lo que nos estaba aconteciendo).
Tanto leer y leer y cuando naciste no podía dejar de mirarte y preguntarme …y ahora?...todos
los consejos juntos. ..amigas, abuelas, hermanas, unos solicitados y otros
sencillamente allí por si los necesitas.
Mirarte todo el día, hipnotizada por tu presencia. Hoy
quince años después sigo hipnotizada contigo, que te puedo decir.
Te has ido moldeando poco a poco, has aprovechado la
interacción con este gentío que nos ha acompañado y nos ha brindado lo mejor de
cada quien y Tu que los vas conociendo te has ido empapando y aprendiendo de
todos.
Desde que tienes 6
tus cumpleaños han sido en la Sierra Nevada, en la montañas de Mérida,
tu papá te ha ido llevando de la mano para que conozcas y reconozcas estas
montañas que te rodean desde siempre, este año será el Avila quién te cobije y
recorrerás por primera vez de la mano de tu papá esa montaña que tanto lo
identifica y que ahora quiere presentarte.
Cumplimos Quince, las dos. Como tu muy bien redactaste hace
poco, en nuestra familia las fechas poco importan, lo rico es celebrar la vida,
la alegría, el estar juntos, por eso celebramos los cumpleaños varias veces al
año porque así nos provoca, nos regalamos días y tenemos gestos todo el tiempo,
porque sencillamente queremos obsequiarnos, no necesitamos un motivo, una fecha
o una multitud para agasajar que nos sentimos bien, que nos queremos.
Gracias por tus Quince, por dejarme conocerte y aprender
cada vez más. Realmente en ningún lado está escrito como ser mamá ni como ser
hija (o), ya que no hay recetas, cuando te vi por primera vez, todo lo leído se
me olvidó, éramos sólo Tu y Yo, y el tiempo esperando por nosotras, para
recorrerlo, para aprovecharlo. Creo lo hemos hecho bien estos primeros Quince.
Aunque ya lo sabes…no me canso de decírtelo, ¡ Te Amo!
Te admiro y me hincho de orgullo cada día al ser parte de ti,
de tu historia.
Te beso como siempre, sin medida, sin tiempos, sólo porque
nos gusta abrazarnos y besarnos en medio del día.
Feliz cumpleaños Amanda!!
M.G.
19.12.2018
Comments
Post a Comment