Pesebre 2018. Mérida Venezuela
"Cada hogar es un pesebre"...esta frase la leí en un escrito de Ysabel Briceño hace 2 años, y desde entonces la tomo prestada para escribir sobre nuestro Pesebre.
Las tradiciones dan la vuelta anualmente, la navidad tiene la particularidad de cambiar la imagen, comidas, bebidas y hasta la hora del sueño de las familias por un tiempo algo prolongado.
Por lo general aprovechaba este mes para salir de la rutina y de la ciudad, recuerdo pasar algunas navidades en la playa en carpa con lo mínimo indispensable y con grata compañía.
Amanda llegó en diciembre ...muy cerca de la Navidad y por primera vez compré un arbolito y lo decoramos, pues si Amanda vino con arbolito de navidad. Luego llegó Andrómeda y las navidades empezaron a parecerse mucho unas de otras.
Al ir creciendo e ir destacándose el Autismo como parte esencial de la personalidad de Andrómeda las navidades también cambiaron.
Andrómeda no parecía percibir la diferencia entre un mes y otro, así que no la forzamos a seguir una tradición que no entendía, regresamos a la playa, y allí las navidades se volvieron gratas, sin obligaciones, sin rutinas.
América siempre nos ha catalogado de ser "diferentes", "particulares", claro ella también lo es y lo disfruta.
Los diciembres los tomamos con particular calma, nada de andar pintando la casa como si necesitara maquillaje justo ese mes y no otro. Nada de comprar regalos casi obligados por la fecha, para eso tenemos el resto del año donde siempre andamos regalándonos lo que sabemos que el otro quiere, de allí recibir un libro a medio año, o un helado inesperado (los que me conocen saben que ese es tronco de regalo para mí), una botella de ron o una exquisita tableta de chocolate, porqué esperar hasta el 24 de diciembre para decirle al otro que lo aprecias, a veces puede ser tarde.
Las casas venezolanas colocan el pesebre y en particular ese gesto si me gusta y trato de hacerlo en algún momento, y entonces coloco un pesebre que tiene sólo 10 piezas talladas en madera.
Cada año la reacción de Andrómeda es distinta, esta vez trato de que saquemos el polvo de las figuras , las limpia y las guarda nuevamente. Le digo que las dejaremos fuera en un rinconcito, y allí las coloco y entonces ocurre la magia, los 10 personajes del pesebre se trasladan por toda la casa.
De repente José está jugando iPad con Andrómeda, María relajada en la cama viendo TV, el Buey no lo veo, la mula y el Ángel están en el sitio original acompañados de los 3 reyes los cuales llegaron y se quedaron desde hoy, veo que hay una oveja de peluche coleada, el niño que como suele suceder es casi tan grande como sus padres anda en la mesa del comedor, acostado en esa pose universal de niño Jesús.
"Cada hogar es un pesebre", de allí que los hay grandes donde le dan cabida a muchos personajes, los he visto que ocupan una habitación completa de la casa y donde rezan cada noche reunidos en familia y Unidos por la fe.
Los hay más modestos pero igual de fervientes y creyentes en lo que representa.
Hay pesebres y hogares y hay hogares que parecen pesebres, cada personaje tiene su lugar y función, cada año se reúnen para representar el papel que les ha tocado, gracias a Andrómeda los personajes de esta casa andan relajados, cambian de lugar a menudo así que nada de aburrirse en el mismo rincón, el tradicional "papel para el pesebre" queda como referencia de que hay un espacio abierto pero no obligado para volver, bueno el papel en otros años también aparecía y desaparecía.
Escribo y Ya hay un rey menos...!!!
M.G
15.12.2018
Las tradiciones dan la vuelta anualmente, la navidad tiene la particularidad de cambiar la imagen, comidas, bebidas y hasta la hora del sueño de las familias por un tiempo algo prolongado.
Por lo general aprovechaba este mes para salir de la rutina y de la ciudad, recuerdo pasar algunas navidades en la playa en carpa con lo mínimo indispensable y con grata compañía.
Amanda llegó en diciembre ...muy cerca de la Navidad y por primera vez compré un arbolito y lo decoramos, pues si Amanda vino con arbolito de navidad. Luego llegó Andrómeda y las navidades empezaron a parecerse mucho unas de otras.
Al ir creciendo e ir destacándose el Autismo como parte esencial de la personalidad de Andrómeda las navidades también cambiaron.
Andrómeda no parecía percibir la diferencia entre un mes y otro, así que no la forzamos a seguir una tradición que no entendía, regresamos a la playa, y allí las navidades se volvieron gratas, sin obligaciones, sin rutinas.
América siempre nos ha catalogado de ser "diferentes", "particulares", claro ella también lo es y lo disfruta.
Los diciembres los tomamos con particular calma, nada de andar pintando la casa como si necesitara maquillaje justo ese mes y no otro. Nada de comprar regalos casi obligados por la fecha, para eso tenemos el resto del año donde siempre andamos regalándonos lo que sabemos que el otro quiere, de allí recibir un libro a medio año, o un helado inesperado (los que me conocen saben que ese es tronco de regalo para mí), una botella de ron o una exquisita tableta de chocolate, porqué esperar hasta el 24 de diciembre para decirle al otro que lo aprecias, a veces puede ser tarde.
Las casas venezolanas colocan el pesebre y en particular ese gesto si me gusta y trato de hacerlo en algún momento, y entonces coloco un pesebre que tiene sólo 10 piezas talladas en madera.
Cada año la reacción de Andrómeda es distinta, esta vez trato de que saquemos el polvo de las figuras , las limpia y las guarda nuevamente. Le digo que las dejaremos fuera en un rinconcito, y allí las coloco y entonces ocurre la magia, los 10 personajes del pesebre se trasladan por toda la casa.
De repente José está jugando iPad con Andrómeda, María relajada en la cama viendo TV, el Buey no lo veo, la mula y el Ángel están en el sitio original acompañados de los 3 reyes los cuales llegaron y se quedaron desde hoy, veo que hay una oveja de peluche coleada, el niño que como suele suceder es casi tan grande como sus padres anda en la mesa del comedor, acostado en esa pose universal de niño Jesús.
"Cada hogar es un pesebre", de allí que los hay grandes donde le dan cabida a muchos personajes, los he visto que ocupan una habitación completa de la casa y donde rezan cada noche reunidos en familia y Unidos por la fe.
Los hay más modestos pero igual de fervientes y creyentes en lo que representa.
Hay pesebres y hogares y hay hogares que parecen pesebres, cada personaje tiene su lugar y función, cada año se reúnen para representar el papel que les ha tocado, gracias a Andrómeda los personajes de esta casa andan relajados, cambian de lugar a menudo así que nada de aburrirse en el mismo rincón, el tradicional "papel para el pesebre" queda como referencia de que hay un espacio abierto pero no obligado para volver, bueno el papel en otros años también aparecía y desaparecía.
Escribo y Ya hay un rey menos...!!!
M.G
15.12.2018
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