Epistola 1



Bucaramanga, 2 de febrero 2020


Amada Amanda:

Espero estés muy bien. 
Te cuento que recibí tus fotografías, me contaste historias con ellas. 
Yo te he ido enviado algunas nuestras, intercambiamos imágenes y nos hablamos a través de ellas. Hoy amaneció nublado acá en Bucaramanga, una ciudad que aprendiste muy rápido a conocer y que ahora seguirás viendo a través de mi. Es domingo y la ciudad está en calma sin embargo hoy precisamente tengo una cita médica al mediodía, Yo he estado muy bien de salud, pero por rutina debemos hacer exámenes.

Aprovecho y caminaré esa zona de la ciudad y buscaré hacer contactos por mi trabajo. Ha estado muy lento estos dos meses y ahora debo iniciar un maratón y recuperar espacios.

Andrómeda va a terapia diarias en Asopormen, (ocupacional y fonoaudiología). Está muy contenta, las disfruta y colabora. De ida y de  regreso de las terapias caminamos desde la calle 18 a la 42 y viceversa, ella se conoce el trayecto, vamos leyendo los avisos, anticipamos los semáforos, conversamos entre nosotras, reconoce el supermercado donde hace compras con tu papá y lo nombra, y reconoce el edificio a lo lejos y lo señala. En algún momento cambiaré de calles para mantener su atención y flexibilizar la rutina.

Cuéntame de ti, tus proyectos? La ciudad. La familia. Cuéntame lo que quieras en el formato que mas disfrutes.

(El género epistolar tiene ¨formato¨, hay que poner fecha, saludar, y despedirse. Reviso cartas de amor, de amistad, famosas y anónimas y las despedidas en épocas lejanas donde las cartas demoraban en ir y en venir, la despedida tenía que tener peso, que el otro sintiera el sentimiento allí expresado, los amantes usaban mucho ¨Siempre tuyo (a)..¨ despedidas que remarcaban amor eterno)

Intento encontrar una frase elocuente, que tenga peso y defina lo que siento. Imagínate que en Google hay un montón de entradas para frases de despedida en las cartas (de amor, de se desamor, de encuentros y desencuentros y muchas más), lo que significa que si vamos a usar una frase para despedirnos debemos ser elocuentes y originales si queremos pasar a la posterioridad, de lo contrario pues no importa mucho, un Chao puede ser suficiente.

Te cuento que haces falta en la ciudad. Déjame decirte que nos soy la única que te extraña hay espacios en los que solías estar y ahora no es sencillo habitarlos sin ti, sin embargo los frecuento y recibo notas de saludos diversos para ti.

Cuéntame de tu ciudad, de las personas, los árboles y sus formas (recuerdas cómo solíamos ver y apreciar los que hay acá?) , el cielo y sus colores, cuéntame de tus días y tus noches, te leeré con atención y me llenaras de palabras y frases con sentido para nosotras.

Te beso, 

Minerva 


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