Frases hechas






Amanda querida!!!!

"El mundo cambió"!
Oirás esa frase una y otra vez dichas de manera distinta e igual. La percepción social es un tema y la individual  ni que se diga. 
La gran mayoría sentimos "que no nos pasará nada" y actuamos en consecuencia, claro tiene mucho que ver en qué lugar del planeta te tocó vivir este momento. 
Acá cumplimos los protocolos y como grupo social nos vamos cuidando, siempre esperando ser recompensados con la "normalidad"....cuál normalidad? la de " antes" ...la de " mañana"..?
Aquí continuamente extienden el Aislamiento, mucho de mirar hacia aquellos países que van más adelantados (se podrá estar adelantado en una situación como ésta?), vemos ciudades que se van abriendo al acercamiento social y que regresan a sus picos altos de contagio, aumentan las curvas de contagio y entonces, acá nos extienden las fechas.
Nosotros seguimos trabajando el sistema inmunológico de todas las formas posibles.
Mi amigo en Europa salió de la UVI (cuidados intensivos). Yo le pregunto a tu tía Beatriz, es todo tan cierto eso de la respiración artificial cuando el COVID te hace ir hasta cuidados intensivos? Ella me explica, Yo respiro suavecito, lentamente, pensando qué se sentirá que te " duela" respirar?.  

En alguna esquina estaba el COVID esperando a que mi amigo se asomara y ahora intenta zafarse. Lleva 28 días absolutamente aislado, su hijo tiene tu edad, y con sus 16 años responde telegráficamente a mis preguntas semanales (pregunto una sola vez a la semana, aprendí que el virus no te suelta rápido, se queda aplastandote 6 u 8 semanas hasta que por fin los resultados den negativo). 
Pienso en eso y me cuido, y a tu padre, a Andro, y a Martha.  Diana y Yo nos cuidamos, establecemos politicas de salidas y resguardos, protocolos de limpieza, de descanso e incluso de comidas, visto así la frase " El mundo cambió", nos cambió.

Ayer nos llamaron para iniciar una de las terapias de Andrómeda "presenciales"..te imaginas? Lo hemos conversado, no creemos sea aún lo más indicado. Andrómeda con tapabocas, en la calle después de 96 días de encierro...somos obligatoriamente parte del cambio.
Todos esperan una vacuna, es complejo, la vacuna no puede fallar, compromiso titánico (sabes porqué se usa esa palabra? implica un esfuerzo colosal para conseguir un propósito). Creo que nuestros países no serán de los primeros en usar la vacuna cuando ésta aparezca, quizás eso sea ventajoso, que nos llegue el pinchazo cuando ya esté probado millones de veces.
 
Sabes? te escribo mientras he tenido que esperar en una farmacia por el tratamiento de Andrómeda, hoy ha sido extraño, se han tardado bastante y ya me conoces me cuesta mucho no hacer nada, el ocio absoluto me es incomodo pero siempre puedo escribir o leer (te enseñé a llevar un libro contigo a todos lados, es genial tener compañía, hoy Padura me trae nuevos detalles). Pienso en el aislamiento, sin leer, sin escribir, sin hablar,  necesito las palabras en mi vida. 
Cuando me cuesta dormir (cada vez más frecuente) las palabras me acompañan, me asaltan y a veces me sacan de la cama y obedezco a ese impulso compulsivo de escribir, otras intento esquivarlas pero he descubierto que soy adicta a ellas.
Quiero continuar el juego de escribirnos diferente, lo que me obliga a ser paciente, a detenerme y poner atención. Nuestros horarios son muy diferentes, pero he pensado que cuando el insomnio se le ocurre visitarme podría aprovechar y  jugar a leernos, conversar de modos distintos.

Nuestras conversaciones me son sumamente interesantes, divertidas, amorosas; nuestras charlas, cada tema cada discusión, los videos, las fotografías.  Compartir lecturas y películas en la distancia. Compartir ideas, tener proyectos de trabajo juntas, enriquecernos mutuamente el sentido crítico, escuchar cuando algo te apasiona o te conmueve. 

Hace un año estabas terminando tu bachillerato, tus rasgos de niña ya casi habían desaparecido, hoy ya no están y no volverán. Estabas en Mérida, esa ciudad que nos ha dado tanto, que subrayó los bordes de nuestra personalidad y nuestro andar.  Seguimos hablando de cambios.

Hace una semana me entrevistaron acerca de la cuarentena y sus grados de afectación, pasado, presente y futuro, miro alrededor, reviso mis conversaciones con amigos, conocidos y extraños; reviso las emociones en cada conversación, Yo misma soy un cóctel, a veces me aislo para retomar el foco, es buena táctica.

Ya salgo de la farmacia, observo la zona de Cabeceras en esta nueva ciudad, aprecio el mundo alrededor, todos con tapabocas, la mirada adquiere ahora gran relevancia, el lenguaje de ojos y cejas tienen gran labor hace 96 días. Nos vemos distintos, muy distintos. Hemos cambiado.

Te abrazo con la alegría de saberte contenta, ocupada y absorbiendo todo.

Te Amo

M.G.
24/06/2020







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