Nosotras. Primer caso. Estoy.



Querida Amanda!

I Cómo estoy?
Días sin escribirte y sin conversar. Días movidos por aquí, complejos, intensos, algunos con más de 24hs. dónde el día se une a la noche y ésta a la madrugada y así se suman las horas y cuesta saber que día y qué fecha es.
 Soy precisa en el número porque me es importante establecer parámetros de comparación, cambios de conducta, de humor, estilos de vida, ...Míos y del entorno.

Llevamos 82 días en esta forma de vida tan distinta e inesperada que cambia de nombre pero se mantiene de forma muy parecida como si fuesen hermanas: Cuarentena, Aislamiento Social Obligatorio, Aislamiento Social Inteligente.

Pasan 75 días y el COVID se me acerca por primera vez con nombre y apellido, alguien con quien conversé cada día de esta pandemia, alguien con quien compartía mis días y mis hallazgos, alguien que ponía la alarma del reloj a las 4am en su país para poder conversar a las 10pm hora Colombia. Pasaron 3 días sin saber nada; tengo un montón de conocidos que van y vienen con los mensajes, a veces desaparecen y uno da por hecho que están bien, no me preocupo porque Yo misma me comporto así, excepto con El, por alguna razón  y sin hacer pacto alguno hilamos una relación diaria. Y de repente el Silencio. El COVID lo aisló, no puede usar el teléfono y Yo sólo puedo esperar.

Sabes bien que no se rezar, sin embargo uso mis energías positivas tratando de proyectarlas hasta él, ojalá resulte y pueda conversar nuevamente en ese espacio creado o en cualquier otro que inventemos. 

II Como estoy
Me pregunto a menudo cómo estás? cómo sobrellevas los días?  Más allá de los mensajes, las fotografías, los videos. 
Tu y Yo seguimos manteniendo una comunicación telepática que a veces me asombra por lo exacta que es. Me adivinas, me sabes diferente y me preguntas. Hay días en que sólo Tu te das cuenta de que algo pasa, nuestra conexión es compleja.
Esta semana ha sido así, diferente, lenta, con más horas de las necesarias, con noches sin sueño, con días alertas, tratando de estudiar en las tardes por la certificación que te conté, tratando de encontrar la vía para que la ansiedad se escape y retomar el rumbo.
La vida me premia con las personas que me rodean, me acompaña la alegría y el optimismo, la responsabilidad, la risa y el llanto, la energía, la amistad, el abrazo a tiempo, el beso en la mirada, el detalle de unas hamburguesas la noche de un sábado,  un café a final del domingo, una piña una tarde del martes. Las conversaciones diarias, la fraternidad.

Me preguntas cómo estoy? y las respuestas son tantas que preferí escribirte. Me encantan las palabras, amo escribir, ahora me pregunto si me gustan las palabras o el español, gracias a ti lo sabré pronto, iré descubriendo si puedo escribir en otro idioma y si mis pensamientos fluyen igual.

Te Amo...

M.G.

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