Querida Amanda!

Hace semanas que no te escribo, te pienso en cada segundo de mis días, hablo contigo todo el tiempo, muchos piensan que hablo sola, pero claro no te conocen y no saben que siempre vas conmigo.

Te voy contando.

Febrero y Marzo reforzaron lo que se inició en Enero, como si los meses se pusieran de acuerdo para mantener una continuidad; entonces los días para mi carecen de fechas, son más bien una unión de acontecimientos. Mis días son todos, los 7 de cada semana. Me levanto de madrugada y se inicia mi día aún en oscuridad. Camino las calles desiertas, las luces de la noche aún encendidas, la lluvia me acompañó en marzo, se inició tímida y después se volvió amorosa, cálida, abrazable. Luego el sol, luego la lluvia, y así un día tras otro como si Marzo fuese una fiesta de ritmos diferentes. Ves como cada mes tiene su encanto?

Me voy compenetrando con la ciudad de una forma extraña, agradable. Hablo con los gatos que cada día se asoman a mi paso, con los perros me cuesta más ya que por lo general vienen con un humano atado a su correa, entonces la comunicación no fluye, en cambio los gatos son tan solitarios, tan amenos, con esa mirada tan oportuna, acariciables; el más constante es el que me visita cada mañana mientras doy clases, se pasea entre nosotros, desarma las plantas, persigue los pájaros que también acuden a esa misma hora, sigo queriendo un gato "impersonal", mientras tanto continuo haciendo lazos con los gatos del entorno.

Hoy recibí una fotografía de la Sierra Nevada de Mérida, de inmediato dije "Amanda" !!! Asimismo, como si la Sierra Nevada llevara tu nombre, y miré la fotografía una y otra vez, el corazón palpitando. No te sucede a veces que estás de lo más tranquila y una fotografía, una canción, una voz, un aroma, un estimulo te hacen detenerte? pensar? temblar? llorar? ... lo tiene sentido? Así me sucede a veces, entonces imagínate no sólo hablo sola, sino que de repente sin esperarlo, sin poder detenerlo me paralizo y todo se detiene, unos segundos mágicos, unos segundos donde no pertenezco a este mundo, unos segundos donde me transporto hacia tí ;Si me voy hasta donde estás y entonces vuelvo a oler tu cuello, besar tus mejillas y tomarte de la mano, sólo por unos momentos, luego despierto y allí está la Sierra Nevada de Mérida,

Se que tus días también han cambiado, es como si la vida nos regalara cada día oportunidades y nosotras las tomamos, las aprovechamos. Es una fiesta verte, escucharte y compartir los cuentos de ambas.

Hoy al desayuno abrí un aguacate y pensé en ti .... si un aguacate y Tu.

Sabes? aquí en Bucaramanga tenemos aguacates todo el año, espectaculares, cremosos! Yo los como a diario. Los tenemos siempre ya veces no lo vemos. Me explico. Este año en particular he conocido varias personas y cada quien trae su historia. Cada semana tengo una planificación que cumplir, sin embargo voy variando de alguna manera mis días, camino por calles para ir al mismo lugar aunque esto me desvíe un poco, intento llegar más temprano a las clases y así tener espacio para conversar con mis alumnos , en las tardes me gusta quedarme un rato en la piscina con mis compañeros de trabajo o con algunos de los representantes y saber un poco más de cada quien. La piscina es la misma que tu conociste, los mismos instructores, usuarios más o usuarios menos, sin embargo le doy la vuelta para que cada tarde sea distinta para mí.

Recuerdas esa frase "vive cada día como si fuera el último" ?; bueno eso es realmente complicado de hacer, sin embargo trato de vivir cada día con plena conciencia del lugar dónde estoy y de las cosas que hago. He aprendido a agradecer, mañana, tarde y noche, me parece una hermosa manera de conectarme con mis días, con mi entorno, agradecer por las posibilidades de hacer lo que hago. 

Al abrir el aguacate me di cuenta que cada día los como en momentos diferentes, que me encantan y donde los compro me guardan el "aguacate del día", como no pensar en Ti y lo mucho que disfrutarías mis historias diarias las cuales voy acumulando como si fue un "álbum" de esos que están en mi infancia y donde la familia guardaba las fotografías e incluso los recortes de periódicos que tuviesen algún nexo con la historia familiar, entonces los álbum se convertían en un libro de recuerdos e historias que eran contadas una y otra vez a todo el que quisiera escuchar.

Me siento como un álbum, recolectando historias para tí. 

Amanda la vida nos brindarán oportunidades cada día, todas están allí frente a nosotros, a veces las vemos otras veces pasamos por un lado incapaces de reconocerlas, otras veces las esquivamos y así vamos viviendo, pero hoy en día quizás sean las canas, me descubro pensando cada paso que doy y conversando constantemente, tomando decisiones casi a diario y dando giros a mi vida, me encuentro en lugares distintos y con personas muy distintas entre sí y que en otro momento no vi, hoy los detalles me buscan, me encuentran y me llenan de emoción.

Te quiero (más que al aguacate) ...

Bucaramanga, 18 de abril de 2021

MG





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