Letras chiquitas
Querida Amanda!
Como bien sabes tuve unas semanas complicadas entre la cirugía de los pies, la caída que sufrí después y entre todo eso la búsqueda de habitación para arrendar.
El arriendo: cuando llegué a Bucaramanga no viví ese proceso gracias a los amigos, ya que entré a vivir directo a un apartamento compartido con Rebolledo y una habitación que quedaba libre para quienes estaban de paso: allí tuvimos una médico italiana, unos actores de cine, estuvo Noe y Leo, los amigos de DB Access y así hasta que me mudé con Diana.
Buscar habitación ha sido una peregrinación, algo de mucho aprendizaje y la posibilidad de mirar el entorno más allá de lo ya conocido. La oferta era bastante variable y a veces algo confusa. Supe lo que eran habitaciones sólo con cupo para estudiantes (arriendo incluye las tres comidas y el lavado de la ropa), vi habitaciones sin derecho a cocina y otras con un derecho restringido (solo para cocinar “ poquito” ), habitaciones con baño privado y otras con baño compartido, habitaciones que quedaban al fondo de la casa (pudiendo casi desaparecer en ellas), habitaciones con paredes incompletas (cuesta imaginarlo pero si…las paredes no llegaban al techo), habitaciones sin ventanas “porque tenían puerta”, habitaciones amuebladas, habitaciones sin muebles, habitaciones con ambiente familiar, habitaciones sin restricciones y sin ambiente familiar, habitaciones muchas, diferentes todas.
Mis amigos de la universidad en Mérida vivían de esa manera, cada inicio de semestre estaban en una habitación diferente, yo no tuve que pasar por eso a los 20, pero me tocó ahora. Hubo momentos en que estaba cansada casi triste por andar buscando donde mudarme, por las opciones que veía que no cuadraban con lo que necesito, mis estados de ánimo variaban como las habitaciones que iba viendo. Esta experiencia es una parte de las letras chiquitas de mi migración, hay que leer los textos completos incluyendo esas letras que aparecen al pie de página que dejamos pasar por lo pequeñitas que son y creemos que no son importantes, justo allí reside esa información que cuando nos toca leer para comprender lo que estamos viviendo vamos entendiendo mejor los procesos.
Dentro de poco cumplo años, miro hacia atrás y muchas cosas han cambiado; hace 15 años no hubiese imaginado estar buscando habitación para arrendar en Bucaramanga, parecía que teníamos más o menos controlado el porvenir, pero no era así, tomamos una elección de vida y hemos ido aprendiendo en el camino, nos falta mucho por leer en esas letras chiquitas, voy atenta, midiendo cada paso y a veces corriendo sin mirar mucho, pero voy hacia adelante. No dejamos de crecer mi querida Amanda, tu por tu lado y yo por el mío, nos vamos transformando, somos muy distintas a como éramos cuando iniciamos este viaje fuera de Mérida, incluso el amor se transforma, te amo con todo lo que soy, y como soy cada vez alguien distinto pués mi amor también va cambiando y te voy viendo de maneras distintas. Amo mis procesos y los tuyos.
M.G.
Bucaramanga, 20/8/2024 (desde mi nueva habitación)

Comments
Post a Comment